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La Cites, en apoyo por la vida de los Polymita Picta.

5 sept
3 min de lectura



Desde que comencé a investigar sobre el molusco más hermoso del mundo, descubrí cómo una especie tan pequeña mantiene ocupados a tantos hombres y mujeres de la ciencia en distintas partes del planeta. Este es el caso de la CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), que desde hace varios años adoptó la medida de proteger a este molusco que asombra al mundo por su genuina belleza, en respuesta a la pérdida de gran parte de su población. En la actualidad, el coleccionismo desmedido es la principal causa de la drástica reducción en el número de estos ejemplares. https://cites.org/esp/disc/what.php


Protección oficial y máxima alerta para las polymitas cubanas


El Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba (Citma) ha elevado el blindaje legal sobre las polymitas, declarándolas especies de especial protección. La nueva resolución penaliza de forma absoluta la extracción de su hábitat natural, así como cualquier intento de comercialización o exportación.


Pese a esta regulación, la situación de la especie enfrenta retos críticos:


  • Población en picada: La recolección indiscriminada, impulsada por el valor estético de las conchas y la demanda del turismo, continúa reduciendo drásticamente el número de ejemplares año tras año.


  • Decoloración genética: Aunque recientemente se logró clasificar una quincena de diseños diferentes en sus caparazones, los biólogos advierten que las nuevas generaciones están perdiendo su característica policromía (variedad de colores). Los ejemplares más vistosos suelen ser los primeros en ser capturados por los cazadores furtivos.


  • Etimología: Su condición de molusco arborícola pulmonado lleva un nombre derivado del griego, donde la unión de poly (muchas) y mitos (rayas) describe a la perfección la geometría de su concha.


Reclamo ciudadano por sanciones más severas


La crisis ambiental de este molusco endémico genera frustración en la sociedad cubana. Los ciudadanos exigen que las autoridades apliquen castigos ejemplarizantes y equivalentes a los de otros delitos de fauna en el país.


El tráfico ilegal de las polymitas sigue siendo visible en puntos geográficos clave, como el viaducto de La Farola, donde se extraen ejemplares adultos y juveniles en grandes volúmenes. Esta sobreexplotación no solo amenaza a la famosa Polymita picta, sino que pone al borde de la desaparición a variantes mucho más raras y vulnerables restringidas a la costa sur, como la Polymita versicolor.


¿QUE ES LA CITES Y COMO PROTEGE NUESTRA BIODIVERSIDAD?


La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) es un pacto global entre gobiernos, gestado en Washington D.C. en 1973 y puesto en marcha en 1975. Su misión fundamental es actuar como un escudo global para garantizar que el afán comercial no ponga en riesgo la supervivencia de los animales y plantas de nuestro planeta.

Para lograr este objetivo, la convención establece una estricta barrera de control fronterizo. Su mecanismo funciona a través de un riguroso sistema de permisos y certificados oficiales que autorizan y monitorean cualquier importación, exportación o reexportación de las especies resguardadas. Además, su amparo es total: la ley no solo cubre al ejemplar (ya sea vivo o muerto), sino que persigue el tráfico de cualquiera de sus partes o derivados, como pueden ser maderas exóticas, marfil, pieles o caparazones.

Los tres niveles de protección

Para gestionar el grado de vulnerabilidad de cada especie, la CITES clasifica a la flora y fauna en tres listas o «apéndices»:

  • Apéndice I (Alerta máxima): Agrupa a las especies que ya se encuentran en peligro crítico de extinción. El comercio internacional con fines lucrativos de estos ejemplares está terminantemente prohibido, autorizándose únicamente bajo circunstancias extremas y excepcionales (como investigaciones científicas).

  • Apéndice II (Comercio regulado): Incluye especies que, si bien no se asoman a una extinción inminente hoy en día, podrían llegar a estarlo si su comercialización no se regula con mano dura.

  • Apéndice III (Protección colaborativa): Lo conforman especies que ya están protegidas en al menos un país miembro, el cual ha solicitado el apoyo y la vigilancia del resto de las naciones que integran la convención para frenar su explotación.



 
 
 

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